En el baile deportivo, la técnica es esencial para lograr un desarrollo sólido y seguro. No se trata únicamente de ejecutar pasos, sino de comprender cómo funciona el cuerpo, cómo se distribuye el peso, cómo se alinea la postura y cómo se controla cada movimiento.



Una buena técnica permite que el bailarín se mueva con mayor eficiencia, reduciendo el esfuerzo innecesario y evitando sobrecargas musculares. Aspectos como la colocación del torso, el uso correcto de las piernas y la coordinación con la pareja influyen directamente en la calidad del baile.
Además, la técnica es la base de la expresión artística. Cuando el cuerpo domina los fundamentos, el bailarín puede concentrarse en la interpretación musical, la conexión y la proyección escénica. Por eso, aunque el trabajo técnico suele ser repetitivo y exigente, es indispensable para alcanzar un nivel competitivo y mantener una evolución constante en el baile deportivo.

