El baile deportivo es una disciplina que no solo pone a prueba el cuerpo, sino también la mente y las emociones de quienes lo practican. Cada entrenamiento, ensayo o competencia implica enfrentar retos que van más allá de la técnica: la presión por rendir bien, el miedo a equivocarse, la comparación con otros bailarines y la autoexigencia constante forman parte del día a día dentro de este deporte.
La salud mental cumple un rol fundamental en el rendimiento deportivo y en el bienestar personal del bailarín. La manera en que se gestionan las emociones influye directamente en la confianza, la motivación y la relación que se construye con el baile. Cuando estas emociones no se reconocen o se reprimen, pueden afectar el desempeño y generar desgaste emocional.


En este eje se analiza cómo el baile deportivo impacta en la salud mental y emocional, abordando temas como la presión competitiva, la autoestima, la relación con el error y el baile como una herramienta de expresión y apoyo emocional. A través de miradas profesionales y testimonios de bailarines, se busca comprender la importancia de cuidar la mente tanto como el cuerpo dentro del deporte.
