



El baile deportivo es una disciplina de alta exigencia física que combina fuerza, resistencia, flexibilidad, coordinación y precisión técnica. Debido a la intensidad de los entrenamientos y a la repetición constante de movimientos, los bailarines están expuestos a un mayor riesgo de lesiones musculares, articulares y tendinosas. Por esta razón, la prevención de lesiones se convierte en un eje fundamental para una práctica segura y sostenida en el tiempo.
El cuidado corporal en el baile deportivo implica adoptar una conciencia activa sobre el propio cuerpo. Esto incluye la correcta ejecución técnica de los movimientos, el uso adecuado del calzado y del vestuario, así como la preparación física previa al entrenamiento. La prevención no solo evita interrupciones en la carrera deportiva, sino que también permite mejorar el rendimiento y la calidad del movimiento.
Asimismo, la educación corporal cumple un rol clave. Conocer los límites físicos, identificar señales tempranas de sobrecarga y comprender cómo responde el cuerpo al esfuerzo ayuda a los bailarines a tomar decisiones responsables sobre su entrenamiento. En este sentido, el acompañamiento de profesionales de la salud, como fisioterapeutas, se vuelve un apoyo esencial para el cuidado integral del cuerpo
