


La recuperación física es un proceso indispensable dentro del entrenamiento en el baile deportivo, ya que es durante estos momentos cuando el cuerpo se repara y se fortalece. Entrenar de forma constante sin respetar los tiempos de recuperación puede provocar fatiga acumulada, disminución del rendimiento y un mayor riesgo de lesiones.
Escuchar el cuerpo implica reconocer señales como el cansancio extremo, el dolor persistente o la falta de concentración, y responder de manera consciente ante ellas. En el baile deportivo, donde la exigencia física y mental es alta, aprender a detenerse o bajar la intensidad es una habilidad tan importante como ejecutar correctamente una coreografía.
El descanso, la recuperación muscular y la alternancia entre entrenamientos intensos y pausas activas permiten mantener un equilibrio corporal saludable. Comprender que la recuperación no es sinónimo de debilidad, sino una parte esencial del proceso deportivo, contribuye a una relación más sana con el entrenamiento y con el propio cuerpo.

