Cometer errores en una competencia o entrenamiento puede generar frustración, enojo o desmotivación. En algunos casos, los bailarines se quedan atrapados en el error y esto afecta su confianza y continuidad en el deporte. La forma en que se interpreta un fallo influye directamente en la salud emocional.
Transformar el error en aprendizaje es clave para el crecimiento deportivo y personal. Comprender que equivocarse es parte del proceso permite avanzar sin dañar la autoestima.
