Antes de salir a la pista, muchos bailarines experimentan nervios, tensión e inseguridad. La anticipación al resultado, el miedo a fallar o a no cumplir expectativas puede generar ansiedad que afecta la concentración y el desempeño. Estas emociones forman parte del contexto competitivo y no deben ser ignoradas.
Aprender a identificar lo que se siente antes de competir ayuda a desarrollar estrategias para manejar los nervios y transformar la ansiedad en enfoque y motivación.
